El control ginecológico es una herramienta fundamental para la prevención y se debe realizar en forma periódica en mujeres sanas, idealmente una vez al año, consistiendo en una historia
clínica completa con énfasis en factores de riesgo, examen pélvico, toma de citología cervical (Papanicolau) y examen físico mamario que a partir de los 40 años incluye una mamografía
anual.
Se puede solicitar examen de imágenes o ecotomografía ginecológica, con la finalidad de hacer un estudio tanto del útero como de los ovarios. Reforzar la educación sexual para
prevención de embarazos y/o de enfermedades de transmisión sexual.

