Las pacientes prepúberes y adolescentes difieren de una mujer adulta, por ello se requiere personal entrenado y en conocimiento de las características de estos períodos.
La atención de la prepúber requiere entrenamiento para realizar e interpretar examen físico y sus patologías.
En la adolescente lo más importante es promover conductas de autocuidado orientadas a identificar factores de riesgo y realizar prevención, evitar infecciones de transmisión sexual (ITS), fomentar la anticoncepción para prevenir embarazos no deseados y responder dudas de lo que es normal. Debe incorporar a los padres pero respetar la confidencialidad. La primera consulta ginecológica, se puede dar antes o después de la primera menstruación.
Establecer normalidad anatómica y funcional
Examen físico y/o ecográfico para evaluar los genitales internos y externos.
Status hormonal
Principalmente historia menstrual y exámenes de laboratorio si procede.
Evaluar patologías
Anormalidades anatómicas, síndrome de ovario poliquístico SOP, transtornos tiroídeos.
Análisis de una dismenorrea y Síndrome prementrual
Descartar una endometriosis.
Descartar síndrome disfórico prementrual.
Anticoncepción
Prevención ITS
Prevención de embarazo adolescente

